Hay que disfrutar la vida,
Esos momentos cotidianos,
Dados por hecho,
Porque no sabes cuando se van a ir,
Pasan,
De a poco,
Pero no lo ves,
O quizás,
Pretendes ignorarlo.
Y ojo,
No te culpo,
Es menos complejo un presente irreflexivo,
Ya exige bastante,
Hay más que suficiente con lo que lidiar.
La vida,
Parece un flujo continuo,
Aunque de lejos,
Como dirían los historiadores,
Se ven los quiebres,
En los que las aguas se dividen,
Devienen en múltiples cauces.
Podemos parar la pelota,
Es cierto,
Volver atrás,
Repensar lo actuado,
Corregir el rumbo.
Pero no todo retorna,
Hay épocas,
Momentos irrepetibles,
En dónde la mortalidad se impone,
Dejando un mar de experiencias,
Tesoro que vive en nosotros.
Por eso,
Antes que la eterna melancolía,
Abramos bien los ojos,
Hoy, el mundo, es nuestro