lunes, 4 de septiembre de 2023

Péndulo relacional

Jugaste tu carta,

Por lo bajo,

Aunque con firmeza.


Lo facilité, 

Quizás me anticipé,

Pero prefería saberlo hoy,

Más que mañana,

Mi ansiedad por protegerme,

De la verdad que podía dividirnos,

Me ganaba. 


En cierta manera,

Tenes razón,

Saber esto es como no saber nada,

En la vida hay una miríada de piedras,

En las que vemos relaciones encalladas. 


No obstante,

Me veo ante una verdad dilatada,

Una ola que yace sumergida,

Puede ser olvidada, 

Más conserva su energía y dinamismo,

Pudiendo resurgir de forma inesperada un sábado comiendo tostadas.


Por ello,

Aún centrándome en el ahora,

Como un chico de primaria,

Tengo tarea.


Siguiendo mi tradición,

Como un péndulo,

Me propongo oscilar, 

Entre mí deseo y sus fronteras,

Navegar para adentro y para afuera,

Si nuestro proyecto sigue su marcha,

Un día me tocará cantar mis tantos,

Luego escuchar cuál es tu respuesta,

Ver si juntos podemos seguir izando nuestras velas.

martes, 8 de agosto de 2023

Me desperté el martes en Arcos,

Por más de que evitaba pensar en Ezeiza,

Ya se acercaba la primavera,

Mi desvelo la noche previa lo anticipaba.


La charla con Noe sobre la amistad,

Me había aclarado una verdad que concebí universal,

Compartir no siempre es recíproco,

Cuando el otro amado necesita,

Hay que tocar timbre,

Sin pedido ni conveniencia.


Así lo hice,

Entusiasmado y feliz,

Aún a mi pesar,

Ya que hubiera querido mostrar un manto de tranquilidad,

Pero ante el anuncio de “aterrizado”,

No podía esperar sentado,

Mi estómago centrifugado,

Era el fiel reflejo de lo tanto que quería que estés a mi lado.


La fantasía duró un rato,

Lo suficiente para satisfacer lo adeudado,

Aunque a mi nadie me había preguntado.


Aprecie tu sinceridad a capa y espada,

Pero ante tus acciones me sentí descuidado, 

Tu empatía esta vez de mí se había olvidado,

Mi retrato de nuestra relación,

Tan firmemente asentado,

Quedó de costado.


Aún desorientado,

Me alegró ver tu yo liberado,

Que el velo societario cayera,

Despejando finalmente tus ojos,

Pero no pude evitarlo,

Ante la intensidad de tu deseo,

Aún titilando ante la cercanía de tú emocional intercambio,

Me sentí desplazado,

No podía dormir a tu lado,

Me sentía recreando una ficción del tiempo pasado.


3 AM y aún despabilado,

Errante en la madrugada, 

Enrevesado en mis sentimientos,

Busco la felicidad que brotó más temprano,

Pero a esta hora ya no la hallo.


Ya son más de las 4,

La marea lentamente baja,

Pienso que si algo sucedió ayer,

Fue el fin del mágico “viento de cola”,

Ese fervor inicial que empuja los vínculos humanos,

Pero aunque vayamos para adelante y para atrás,

Queremos ir al mismo lugar,

Aunque sé que en las etapas que vienen,

No hay trucos ni atajos,

En esta relación tendremos que trabajar mano a mano.

viernes, 21 de julio de 2023

Historias mínimas

Un paro de subte, 

Un laberíntico trámite,

Esos momentos,

En que lo intrascendente,

Atenta con sacarnos de quicio.


Ahí mismo,

Lo humano, 

Esa chispa,

Con orígenes tan diversos,

Una mundana charla, 

La sana ironía, 

La risa surgida de la complicidad,

Ante la propia exasperación,

Que origina esos famosos resoplidos, 

Nos aliviana.


Es un momento dentro de una historia mínima,

Una burbuja,

Que aún siendo efímera,

Disuelve la densidad.


Mientras sucede,

Me digo a mí mismo, 

Este momento,

Esta bocanada de argentinidad pura,

No es transcendente.


Pero ya no sé qué es trascendente,

A veces soñamos por años,

Perseguimos con fervor un horizonte, 

Para a mitad de camino,

Cambiar de rumbo. 


De entre tantas personas,

En un vano intento de aferrarme a algo,

Me quede con un arbitrario "Natalia".

Nos despedimos,

Trascendente o no,

Por un día, 

Lo pesado se hizo liviano. 

Horizonte

En ciertos días,

El pasado se personifica,

El deseo no concretado,

Cómo el aire en una húmeda tarde de verano,

Pesa más de lo esperado.


Tiempo y espacio no jugaban a favor,

Sin proponérnoslo, 

Nos embarcamos,

El destino era incierto,

Nada concreto se veía en el horizonte.


En nuestra mirada,

Solo había un oasis,

¿Para qué remar?

Cuando querés permanecer ahí,

En el momento,

Una comunión con la existencia,

Donde nada importa,

Donde todo es presente.


Me di cuenta demasiado tarde,

Cuando amainó mi entusiasmo,

Percibí que estaba agotado,

Exhausto de ir a encontrarte,

Sin llegar a destino.


Las salidas seguían,

Aunque tus pupilas ya no ardían,

Tu precaución marcó los siguientes actos,

Debí saberlo,

Hacía ya un tiempo que, lo nuestro,

Era un fugaz encuentro de cuerpos.


Todo eran excusas,

Mis vanas estrategias,

Encallaban estrepitosamente en la costa,

Me llenó la angustia.


Se fue mi viejo, 

Era el momento de soltar,

El reflejo de lo que anhelaba,

Me lastimaba. 


Aún en ese angustioso clima,

Algo en mi decidió activarse,

A mi pesar,

Abrí camino.


Y así,

La neblinosa nostalgia,

Quedó lentamente a estribor,

No lo sabía,

Pero aún tímidamente,

Emergía una nueva sonrisa.


En Delfos no lo habían anticipado,

Contra todo pronóstico,

Un amor a fuego lento surgía, 

Con creciente nitidez,

Coloridas flores se veían,

Y una dulce voz escuchaba, 

En mi horizonte.

lunes, 6 de junio de 2022

La historia que no nos contaron

Parado,

En el borde del acantilado,

Me sabía acompañado,

Más me sentí solitario.

 

Me reproché,

Debí haberle enfatizado,

Requería su presencia,

En el crucial momento,

Cuando el martillo diera por finalizado el capítulo,

En el que nunca hubiera querido haberme adentrado.

 

Sin embargo,

Pensé que las palabras,

No siempre son necesarias,

Es que eso tienen de lindo,

Los tiernos saludos de cumpleaños,

Dichos ocasionales saludos espontáneos,

Incluso en el día prefijado,

Nos regocijan,

De un modo inesperado.

 

No lo ignoraba,

Del otro lado,

La tierra no estaba firme,

Aunque no pude evitar sentirme desencantado,

Un pétalo el lunes indicado,

Es más que diez Jardines de Luxemburgo en un aniversario,

Tuve que buscar consuelo en otro lado.

 

La situación me tenía desolado,

Sumado al viaje indeterminado,

Que mis oídos no deberían haber escuchado,

El arpa de mi sensibilidad,

Se había acallado,

El polvo que levantó mi caída,

Me había cegado.

 

Cuando los pasadizos,

Me conducían al corazón de la discordia,

Se me apareció Edipo,

Me susurró que aún no había tragedia,

Tiró el cerrojo que estaba en mi mano.

 

La historia que no nos contaron,

Es que las bonitas mariposas,

Al no hallar el néctar anhelado,

Nos descienden a un plano,

En el que, con nuestro cetro,

Perseguimos una justicia,

Ante la cual el propio Leviatán quedaría anonadado.

 

A tiempo,

Miré el cantero adecuado,

Las flores que tanto anhelaba,

Pronto estarían arribando.

jueves, 2 de junio de 2022

Vuelo

Cuando emprendemos vuelo,

Nuestra voluntad,

Se pone en juego,

¿Será valedero?


El flujo y reflujo de la existencia,

Todo se mueve,

A su propia medida,

Pero esa sensación,

Al tomar las rocas más inmutables,

En la palma de nuestras manos,

¿No es acaso uno de los engaños más placenteros?


Inevitablemente sucede,

Los demarcados senderos del futuro,

Se bifurcan,

Se dirigen a territorios inexplorados,

Incluso hacia destinos que creíamos olvidados.


Adelante y atrás,

Son otro espejismo,

El espacio hecho reloj,

Marcando nuestra posición,

En el ficticio tablero de la vida. 


Dos piedras iguales,

Incluso para tropezar,

Son difíciles encontrar,

Más de pasar,

La famosa parábola no parece encajar,

Si las pensamos como el medio,

Para llegar a nuestro fin. 


Mirando esa cara plateada en la medianoche,

Es posible imaginar el detrás de la señora de los mares,

Aceptar el encalle momentáneo,

Las velas siempre preparadas,

El desamparo,

Es otro farsante,

Al que no debemos creer.

sábado, 2 de abril de 2022

Juntos

Quién iba a pensar que cuando más deseaba irme,

Más iba a querer quedarme,

Que luego del café en ese colorido rincón de Villa Crespo,

Un par de semanas después,

En mi cocina,

Al tun-tun de una melodía,

Danzaría con vos el momento más lindo de mi año.

 

Sí,

Fue ese el más lindo,

El ‘más mejor’ de todos,

Midas lo supo tiempo atrás,

Lo profundo no necesita excentricidades,

Esa sostenida mirada,

Fue a mi entender,

Nuestro verdadero punto de partida.

 

La verdad,

Complejo camino el que nos buscamos, ¿no?

Lo decidimos juntos,

Comiendo una picada,

En esa noche estrellada,

Porque, por dentro,

Lo sabíamos.

 

Lo sabía,

Con vos,

Tenía un vínculo de esos que sanan,

Nos desnudan con la mirada,

Y, sin pudor,

Nos reflejan,

Lo que somos,

Lo que queremos ser.

 

Tantas cosas tengo para decirte,

Varias ya las sabes,

Las otras me las reservo,

Para susurrártelas,

Cuando en el frío de Chicago estemos acurrucados,

O tomemos mates en la primavera,

Mirando el celeste resplandor del Michigan.

 

Queda mucho por delante,

El futuro ya será escrito,

No hay apuro en definirlo,

Pero sí espero ansiosamente,

Compartir mis días con vos,

Afortunado de haberme cruzado en tu algoritmo,

De habernos elegido para recorrer este camino,

Y comenzar a descubrirlo,

Juntos.