Tal cual Perseo
recorro tu laberinto,
sensualidad plena todos ven
resplandeciente brillo que nadie posee
orbitan a tu alrededor
incitas a la tentación.
Tierno globo de helio
no me propongo alcanzarte
tu juego eterno
infinita danza parece ser tu destino
tu extraña singularidad
mi bendición y mi resignación
la intensidad es tu vocación.
En tu juego tu belleza enceguece
el deseo florece
la posesión lo marchita
su codicia te repele,
enormes las distancias son
aunque a tu lado puedan reposar
las sirenas pertenecen al mar.
Ni blanco ni negro es mi definición
los estoicos envidiarían tu autocontrol
mi intención no es quebrar tu elección
cada uno elige su dios.
En la Tierra la inmortalidad no es una opción
tu companía no parece ser la excepción,
nosotros somos sólo otra canción
ya me preparo para la siguiente función.
La fugacidad parece ser tu realidad
dionisíaco actuar que contradice mi pensar,
sentir implica ceder
más no depender
lo que sube tiene que bajar
acepto esa realidad
mejor jugar que observar.
Tu confusión no es mi intención
simplemente canto mi canción
extrañaré esta relación
más no sobreestimes mi pasión
sentir lo especial en lo particular
es simplemente otra visión,
ni pensar ni comparar
cada uno tiene su verdad.
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