martes, 5 de enero de 2021

Volver

Camino por la calle,

Y observo las hojas que penden de los árboles,

¿Son acaso más verdes que antes, me pregunto?,

Hace tiempo que no las miraba así,

Con tal detenimiento.

 

Me río,

¿Qué me está pasando?,

Me sorprendo de volver a encontrarme en este lugar,

Que no habitaba hace tiempo.

 

Me vuelvo a reír, para mis adentros,

Cuan curiosa es la vida,

Cómo ciertos encuentros se dibujan con el más inesperado de los pinceles,

Y, parafraseando a Kafka,

Nos sacuden como un hacha que rompe el mar de hielo que llevamos dentro.

 

Por tercera vez, me río,

Esta vez irónicamente,

Pensar que hace tan poco dudé en venir a Buenos Aires,

Al final, le tengo que agradecer a mi viejo,

Que me motivó a abandonar mi nuevo hogar,

En el que tan cómodo me sentía,

Para emprender un riesgoso viaje al sur.

 

Justamente, volver me sacó de esa zona de confort,

Lograste tanto con tan poco,

Tres momentos bastaron,

Tu originalidad sincericida,

Y esa tierna sonrisa,

Descoordinaron un reloj en el cuál todo parecía sincronizar bien.

 

Qué difícil es hacerse entender ante un otro, ¿no te parece, Ailu?,

Que pueda comprender qué pensas y qué sentís,

Sin malentendidos.

 

Sé que queda un montón por conocer[te],

Y que mucho de esto puede ser una idealización,

Pero la situación me retrotrae a cuando visité París,

Tenía solo un día y medio para recorrer esa hermosa ciudad,

Sabía que mi destino próximo era distante,

Más la ciudad me obnubiló de una manera que prácticamente ni dormí,

Tanto que perdí un tren y casi no encuentro otro para partir.

 

El futuro, uff…

¿Quién sabe, no?,

Me digo que mejor es no proyectar,

Aunque pienso de nuevo,

Y me pregunto por el título que le voy a poner a lo que escribí,

Y lo sé,

Tal como a París, a vos quiero volver.

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