jueves, 26 de agosto de 2021

La trampa

A veces me interrogo,
¿De qué somos capaces?
Nosotros los seres humanos,

Dioses de la creación. 


El relato que nos contamos,

Sea quizás la más trampa más nefasta, 

Las parábolas son lindas de escuchar,

Más sus corolarios difíciles de aplicar. 


Allí, dónde el deseo florece fervientemente, 

El torrente que lo alimenta,

Disminuye el crepitar de los valores,

Sostenidos para el afuera,

Relativizados para el adentro. 


Los privilegios que no se cuestionan,

Se gozan,

Mientras tanto,

Otros observan una fiesta, 

Oyen el tintinear de los copas, 

Habitando en un lugar, 

Donde sus sueños se marchitan. 


¿Será que hay que adaptarse?

El mundo es así, nos dicen unos,

¿Será que hay que pagar el precio?

Ya llegara el momento y entenderás, expresan otros. 


Aunque en el cénit,

El Sol no permita vislumbrar el cielo,

Los demás cuerpos celestes se encuentran allí,

Somos nosotros,

Quienes cegados,

Los olvidamos. 

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