¿Qué es lo que queda después del final?
¿Acaso valen algo esos elementos materiales?,
Los que como reliquias algunos conservamos,
Y que llegado a un punto su origen con nitidez no recordamos.
¿Serán un somero consuelo?
Evidencia de un vínculo que se reveló mortal,
De un entusiasmo que se volvió fugaz,
Tanto que se asemeja a un sueño,
Un transitorio pasar del que no queda huella alguna,
Más que un risueño eco en nuestra memoria.
Tantas veces dormir y despertar,
Vivir una compilación de cortos cuentos
Intercalados con una novela ocasional,
Y de hallarse nuevamente ante el cenit,
Esperando un nuevo acontecer,
Una existencia que sacuda nuestra realidad,
Que nos provea de esa vitalidad característica al amar.